lunes, febrero 15, 2010

¿Quienes somos?

El Centro Integral de Asesoramiento Pedagógico (C.I.A.P.) fue creado para dar respuesta a problemas y dificultades específicos relacionadas con el aprendizaje, principalmente la prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas del aprendizaje y trastornos del desarrollo.



El CIAP ofrece servicios en diversas áreas:

• Apoyo escolar para alumnos de primaria;

• Taller de Orientación Vocacional y Ocupacional;

• Consultorio psicopedagógico;

• Planeación y evaluación institucional;

• Organización de eventos académicos (Congresos, simposios, talleres, cursos, etc.).



El equipo de profesionales esta formado por:

Marco E. Delavaut Romero

Licenciado en Psicopedagogía

Martín E. Delavaut Romero

Licenciado en Ciencias de la Educación

Educación y Tecnología. Un binomio excepcional

Consultorio virtual

Esta sección se abre para dar respuesta, desde un amplio e integral marco de referencia, y con el más alto nivel humano y científico, a todo tipo de inquietud o duda sobre problemas de aprendizaje.

A partir de las preguntas y las correspondientes respuestas, se irá conformando una plataforma de conocimiento sobre la temática, que iremos habilitando en este espacio web, a modo de un “FAQ-Problemas de Aprendizaje” : base de datos con las preguntas más frecuentes y sus correspondientes respuestas sobre Problemas de Aprendizaje.
Envíenos su consulta a consulta@e-ciap.com.ar


Consultas respondidas

Esto es una recopilación de consultas enviadas al consultorio virtual del C.I.A.P. y sus respuestas.
El objetivo es que puedan indagar en estas para satisfacer sus inquietudes.


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El niño no habla en la escuela


Una de las consultas que llego, vía mail, a nuestro consultorio virtual decia: “…la (niña) mas pequeña, es la que me preocupa. Entiende perfectamente todo, hace bien sus tareas, y con esfuerzo ha obtenido buenas notas, e inclusive el año pasado supero las notas anteriores. El problema radica en que en la escuela NO HABLA. Desde que comenzó el jardín de infantes hasta la fecha sus maestros no le han oído pronunciar palabra. Fuera del ámbito escolar es charlatana y altamente desenvuelta, tan así, que es la que siempre lleva la voz cantante en las disputas entre hermanos, y le resulta muy fácil entablar relaciones nuevas. Como han de imaginar se dificulta enormemente todo lo que sea evaluación oral, y los docentes han tratado de adaptar las evaluaciones, para de algún modo poder calificarla. Fue vista por el ETAP, quien confirmo que no posee problemas de aprendizaje y esta en tratamiento con una psicóloga (que a la fecha no ha logrado absolutamente nada). ¿En que se puede originar este problema?, ¿de que manera creen ustedes que podría ayudarla?, ¿creen que de continuar con este problema de vera impedida de seguir estudiando?…”.

Esta situación no era nueva para nosotros porque era una conducta observada en varios niños con los que habíamos trabajado en el CIAP. Este comportamiento se denomina Mutismo Selectivo, el niño no puede hablar –literalmente- en ciertos ambientes sociales. Según “The Selective Mutism Group”, Inc., Childhood Anxiety Network “…la mayoría de los niños considerados dentro del Mutismo Selectivo, tienen tendencia a la fobia social, lo que permite explicar su dificultad en interactuar en tales ambientes. Estos niños, generalmente, tienen dificultad en sonreír, mirar a los ojos a otras personas e incluso giran la vista cuando se les habla. Esto no significa que están ignorando a su interlocutor, ni están siendo obstinados, ni tratando de llamar la atención o de controlar la situación. Su nivel de ansiedad no les permite expresarse libremente. El Mutismo Selectivo no es ocasionado debido a que el niño padece de: “Trastornos del Aprendizaje” (Learning Disability), o de “Autismo” (Autism), o de “Trastorno Generalizado del Desarrollo” (Pervasive Developmental Disorder), del “Síndrome de Terquedad y Rigidez” (Oppositional Defiant Disorder), etc. Si bien esta conducta pudiese integrar otra categoría, éstas no son las causas. Conforme a las estadísticas actuales, el 90% de los niños con Mutismo Selectivo sufren de “fobia social”. La fobia social es un miedo persistente a confrontar situaciones en las cuales deben participar o interactuar socialmente. La percepción de la mayoría de estos niños, es que están “en el escenario”, o sea que están siendo “observados” constantemente. Esto se evidencia a través de la incomodidad que se percibe en sus movimientos cada vez que se dirige la atención hacia ellos”.

Puede obtener más información sobre el tema en el Centro Integral de Asesoramiento Pedagógico (CIAP) donde hemos trabajo con éxito este tipo de problemáticas. O puede consultar al Grupo de Mutismo Selectivo - Red de Ansiedad Infantil (SMG-CAN). Son un grupo de personas dedicadas a la investigación del Mutismo Selectivo, y ofrecen apoyo e información a los padres con niños que muestran este tipo de comportamiento. La página de Internet: www.selectivemutism.org e-mail: sminfo@selectivemutism.org

Orientación vocacional y ocupacional

El proceso de Orientación vocacional y ocupacional (O.V.O.) está pensado para disminuir el grado de incertidumbre hacia la vida futura. Con una actitud positiva hacia la elaboración de un proyecto personal de vida que incluya una mayor conciencia de sí mismo y de la realidad socio-económica, cultural y laboral, que le permita aprender a elegir un estudio u ocupación e ir preparándose para desempeñarlo.

La posición integracionista, como se denomina a la adoptada, intenta ayudar al sujeto en su elección, proveyéndolo de un campo experimental para auto observarse en situación de ocupación, para elegir su identidad ocupacional desde y para la identidad personal, no aislada de su contexto social. Para ser en el hacer y con el hacer poder ser.

Las principales características de este proceso son:

* Dictado en forma grupal o individual;
* Duración ocho encuentros;
* Para particulares o instituciones;
* Visita a universidades o institutos terciarios.

Apoyo escolar

Interesarse por las dificultades para aprender durante la escolaridad del niño implica abordar el conjunto de los procesos educativos en juego.

Los procesos de enseñanza-aprendizaje conciernen, por una parte, al sujeto que aprende y a los recursos subjetivos con que cuenta, recursos intelectuales que no se reducen a las estructuras cognitivas. Por otra parte, estos procesos se insertan y despliegan en el marco educativo de una comunidad escolar organizada e instituida.

La institución escolar incluye al que enseña y al que aprende. Como todo vínculo social, la relación educativa escolar se propone la regulación y socialización de los sujetos según reglas generales y válidas para todos.

El surgimiento de dificultades para aprender en algunos niños desacomoda las normas de resultados esperables y, fundamentalmente, pone de relieve aspectos que corresponden a estos niños, pero también al conjunto social educador encarnado por padres y docentes.

A partir de estos dos ejes, se propone seguir el recorrido y entrecruzamiento de distintos aspectos del hecho educativo, especialmente en esos puntos en que la dificultad emerge como síntoma. El llamado fracaso escolar resulta, pues, el emergente sintomático en el niño, no sólo de sus propias perturbaciones subjetivas sino también del marco socioeducativo en el que se inserta.



¿Cómo trabajamos el apoyo escolar para alumnos de primaria?

A partir de una detenida escucha acerca de las inquietudes o problemas que se presentan con el alumno en relación con el aprendizaje, se busca contextualizar el problema.

El desafío de la propuesta consiste básicamente en favorecer el aprendizaje autónomo en los alumnos que no siempre disponen de las herramientas metodológicas necesarias, procurando aprovechar los conocimientos que estos han construido a partir de su desempeño social y escolar.

Una vez que se ha identificado cuales son las dificultades, se inicia el acompañamiento del alumno a través de un trabajo personalizado de seguimiento y apoyo adecuado para su superación, a cargo de profesionales.

El alumno concurre a los encuentros con un cuaderno, donde se registra la información sobre los distintos momentos e instancias de su recorrido en el trabajo que se realiza. El tiempo de trabajo esta repartido en dos encuentros semanales de 90 minutos cada uno, dos días a la semana (por lo menos).

Se visita la escuela para relevar información sobre las dificultades del alumno y coordinar con la institución las estrategias de intervención.

Con los padres mantenemos reuniones periódicas que permiten prolongar las intervenciones que se realizan en el CIAP y en la escuela, en el hogar. Se ofrece asesoramiento a los padres y se les da un espacio para expresar sus inquietudes.

Es conveniente que la propuesta sea sostenida por un tiempo razonable para apreciar los efectos de las intervenciones introducidas por los profesionales.